Cuatro líneas de impacto, la tecnología que lo mueve y la rentabilidad que lo sostiene. Esto es lo que hay detrás de Pilas al Parque.
Una sola obra que avanza en cuatro frentes al tiempo. La seguridad es la prioridad; las otras tres la hacen sostenible y deseable.
Cámaras con analítica, iluminación que responde y botón de pánico conectado a la central. El parque deja de ser tierra de nadie, también de noche.
Deporte y salud gratis para todos los estratos, inclusión digital y financiera, y recompensas que vuelven al barrio.
Genera su propia energía y baja la cuenta de la luz. Para quien invierte, la inversión inicial recibe fuertes beneficios en impuestos.
Un parque que se opera con software propio: gestión inteligente de energía, seguridad coordinada y datos para decidir.
Un techo de paneles solares (5 a 8 kWp) genera unos 20 a 30 kWh al día en Barranquilla, de sobra para lo esencial (luz, cámaras y WiFi). Encima va un sistema que reparte esa energía en tiempo real para que nunca falte.
Analiza el historial de generación (día, mes, año), el clima y el estado de las baterías, estima cuánta energía habrá en las próximas horas y reparte la carga en consecuencia.
Si el día está nublado, baja la intensidad de la luz un porcentaje para no agotar la batería y priorizar cámaras y seguridad. Cuando sobra sol, recupera.
Camello es el tablero que coordina todo en un solo lugar: cámaras, sensores, iluminación y botón de pánico, con reglas y flujos automáticos. La IA prioriza las alertas reales para que no se ahoguen en ruido.
Para que la gente vuelva (y las máquinas sigan generando), la interacción tiene que ser inmediata y sin descargar apps. El canal es WhatsApp, operado por Camello.
Escaneas el QR de la máquina y se abre un chat. Al terminar, el tótem envía tu aporte y el asistente te responde con tu resumen y tu recompensa en Pilas, entregada por Sippy. También te arma rutinas si se lo pides.
Sin app pesada, sin cuenta de banco, en el idioma de la calle.
Una pantalla pública muestra en vivo cuánta energía va generando el barrio. Hace visible el esfuerzo colectivo y sirve para lanzar campañas: "este mes generamos X, subámoslo".
Una instalación de luz cuyo brillo sube con la energía colectiva del parque, con identidad barranquillera y guiño al Junior. Se vuelve punto de foto y de orgullo del barrio.
La foto que la gente comparte es publicidad gratis: más visitas, más ejercicio, más energía y más datos para las campañas. No es un adorno, es lo que hace que la gente venga.
Además del ahorro en la cuenta de la luz y de ligar la marca a un proyecto querido, invertir en energía solar en Colombia tiene beneficios reales en impuestos, bajo la Ley 1715 de 2014 y la Ley 2099 de 2021.
Fuentes: ANDI, Findeter, Ley 2099 de 2021. Los beneficios se tramitan y certifican según cada proyecto.
El sector privado pone el capital; el Distrito pone el parque, los permisos y la coordinación. Está diseñado para no gastar plata pública.
Alianza público-privada. Una empresa privada financia y opera el parque por un tiempo acordado (una concesión); el Distrito aporta el parque y los permisos.
Por ser energía solar (Ley 1715/2099): −50% en el impuesto de renta, sin IVA, sin aranceles y descuento acelerado de la inversión. En algunos municipios, además se pueden pagar impuestos financiando la obra.
Patrocinios de marcas (incluido ponerle su nombre a un espacio) que buscan la audiencia y el impacto social; el ahorro de luz compartido; y llevar el mismo modelo (Camello y Sippy) a otras ciudades por un pago.
El mantenimiento y las Pilas se sostienen con patrocinios y ahorro, no con la plata pública. Las recompensas las financian marcas aliadas (un pasaje, un descuento, un servicio).
Modelo preliminar, por definir con la Alcaldía y los aliados. Las cifras de retorno se afinan en la etapa de ingeniería.
Seamos claros: no es una máquina de plata en un parque. Es un proyecto de impacto con retorno mixto y, sobre todo, la puerta a ser el operador de un modelo que se repite. Y el riesgo está acotado.
Entre el −50% en renta, el descuento acelerado y el cero IVA y aranceles, una parte importante de la inversión vuelve como menos impuestos.
Un parque de alto tráfico, fotogénico y querido. Exposición de marca e impacto social real, no un aviso más.
El primer aliado se vuelve el operador de un molde replicable en la ciudad y el país. El valor no está en un parque, está en el modelo.
Tecnología probada y disponible, software propio ya construido (Camello y Sippy), piloto por fases y el escudo en impuestos.
Materiales resistentes, seguros y las mismas cámaras cuidan el activo. El mantenimiento va incluido en la operación.
Gamificación, el Coach, eventos y la pantalla de campañas. Medimos desde el primer día y ajustamos.
Convenio con la Policía y la central desde el inicio. Entregamos la capa tecnológica; no prometemos eliminar el crimen.
Tecnología y deporte, hecho en Barranquilla. No llegamos con una idea: llegamos con productos que ya funcionan.
Creador de Camello (coordina agentes de inteligencia artificial) y Sippy (pagos por WhatsApp, con respaldo internacional). Aporta el software, los datos y la automatización.
Lidera FITBOX. Aporta la experiencia en deporte, salud y operación de gimnasios, y la lectura de lo que mueve a la gente.
Buscamos un aliado ancla para el primer parque: tú pones el capital o el patrocinio, nosotros la tecnología y la operación. Y quedas de primero para escalar el modelo a la ciudad.
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